El Gobierno de Rusia acusó este lunes a Estados Unidos (EE. UU.) de continuar con el envío de armas avanzadas a Ucrania, incluyendo misiles Patriot, pese a los discursos sobre una posible desescalada del conflicto. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, afirmó que, aunque ahora parte del financiamiento proviene de países europeos, los suministros militares “siguen en curso”, lo que prolonga la guerra.
En un giro inesperado, Donald Trump declaró el 13 de julio que EE.UU. enviará más sistemas Patriot a Ucrania, pero con un cambio clave: serán pagados “al 100% por Europa”. El mandatario estadounidense, quien había prometido “terminar la guerra” si es reelegido, ahora plantea mantener el apoyo militar, pero trasladando los costos a los aliados europeos.
Desde el inicio de la invasión en 2022, Ucrania ha pedido a Occidente armas de largo alcance para atacar blancos dentro de Rusia. Actualmente, cuenta con misiles como los Storm Shadow británicos y los SCALP-EG franceses (250 km de alcance), pero ahora podría recibir sistemas más potentes, como los ATACMS extendidos o incluso misiles Tomahawk adaptados, con un alcance superior a 1.000 km.
El Kremlin ha reiterado que el envío de estas armas representa una amenaza directa a su seguridad nacional. Ciudades como Kursk, Vorónezh e incluso Moscú podrían quedar al alcance de Ucrania, aumentando el riesgo de una escalada bélica. Peskov advirtió que Rusia vigilará de cerca estos movimientos, especialmente en un contexto de campaña electoral en EE.UU.
Mientras países como Polonia y Reino Unido apoyan el envío de más armamento, otros como Hungría y Eslovaquia temen que esto provoque un conflicto directo con Rusia. Alemania también ha mostrado cautela, preocupada por posibles represalias rusas si Ucrania ataca territorio profundo de Rusia.
La posibilidad de que Ucrania obtenga misiles capaces de golpear infraestructura crítica rusa ha reavivado los temores de una guerra más amplia. Moscú ha dejado claro que responderá con firmeza, lo que podría llevar a una nueva fase de confrontación con consecuencias impredecibles para Europa y el mundo.
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