ONU pide actuar internacionalmente en Sudán para poner fin a la guerra

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, afirmó que la guerra en Sudán representa un conflicto armado por recursos y materias primas que requiere acción inmediata de la comunidad internacional. Durante una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos, Türk instó al Consejo de Seguridad a denunciar los abusos ante el Tribunal Penal Internacional.

La advertencia se produce tras la caída de Al Fasher, el último bastión militar en Darfur, en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) el 26 de octubre luego de un asedio de año y medio. Türk reveló que «numerosos países de la región están involucrados» en este conflicto, aunque no citó casos concretos.

El ejército sudanés ha acusado repetidamente a Emiratos Árabes Unidos de suministrar armas al grupo terrorista FAR. Tras la toma de la ciudad, se han reportado ejecuciones masivas de civiles, violencia étnica, violencia sexual, secuestros y ataques a trabajadores sanitarios.

«Ya advertimos de que la caída de la ciudad ante las FAR podría acabar en un baño de sangre… pero nuestras advertencias no fueron escuchadas», lamentó el alto comisionado. Türk alertó que el mismo drama podría repetirse en Kordofán, la región al este de Darfur donde actualmente se concentran los combates.

Ante la gravedad de la situación, Türk reiteró sus pedidos de imponer un embargo de armas a todo el territorio sudanés y no solo a la región de Darfur. La guerra, que estalló el 15 de abril de 2023, ha provocado decenas de miles de muertos y más de 13 millones de desplazados.

Según datos de la ONU, más de la mitad de la población sudanesa sufre actualmente inseguridad alimentaria aguda, lo que profundiza la crisis humanitaria en este país africano sumido en un conflicto que ya cumple más de un año y medio.

T/RNV