Inicia la XVII Asamblea General Ordinaria del FILAC en Venezuela

El Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), inició la XVII Asamblea General Ordinaria, que tendrá lugar del 27 al 29 de mayo en la ciudad de Caracas, Venezuela.

Antes de determinar la sede oficial, se realizaron reuniones con los representantes de los países miembros para seleccionar el lugar del encuentro, mediante un proceso abierto y participativo.

Inicia la XVII Asamblea General Ordinaria del FILAC con la participación de Pueblos Indígenas y gobiernos de más de 20 países para la consolidación de un nuevo diálogo intercultural

Bajo el lema “Hacia un nuevo diálogo intercultural por la vida desde la sabiduría de los Pueblos Indígenas”, más de sesenta delegaciones indígenas y gubernamentales de Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela se reunirán en Caracas. Durante las jornadas se desarrollarán reuniones preparatorias que marcarán la pauta para las deliberaciones de la Asamblea General.

El primer día se llevarán a cabo consultas paralelas entre los Pueblos Indígenas y el Gobierno, con el objetivo de establecer acuerdos sobre temas estratégicos desde la perspectiva de los Pueblos Indígenas, con el fin de emitir recomendaciones pertinentes para el futuro del organismo en el bienio 2024-2026. Estas consultas abordarán tanto el nivel programático como la gobernanza, con el propósito de garantizar un óptimo funcionamiento del organismo.

La instancia gubernamental tiene como objetivo principal informar sobre los logros alcanzados y presentar los lineamientos de planificación de FILAC hasta el año 2035. A través de un diálogo propositivo, se busca establecer un marco de compromisos para fortalecer la capacidad de los Estados en el cumplimiento de los lineamientos estratégicos y el Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas. De esta manera, se busca posicionar al FILAC como un organismo especializado en la asesoría y generación de diálogos interculturales para promover el Buen Vivir y Vivir Bien.

Tres décadas forjando la concertación

Durante sus 32 años de existencia, FILAC se ha consolidado como un organismo intergubernamental único en su tipo. Su modelo de gobernanza paritario, con una participación equitativa de representantes de los gobiernos y de los Pueblos Indígenas de los 22 Estados Miembros, ha sido la base para la construcción de consensos.

Para lograr un desarrollo con identidad de los Pueblos Indígenas en el marco del Buen Vivir – Vivir Bien, es esencial una alta concertación entre los diferentes actores involucrados: Pueblos Indígenas, gobiernos, cooperación internacional y academia.

En el FILAC, el diálogo, el uso de argumentos fundamentados y el voto instrumental son prácticas institucionales que se utilizan para construir consensos. Esto demuestra que la institución ha adquirido una cierta norma y cultura de concertación.

Por tanto, en FILAC, la concertación se comprende en su totalidad, incluyendo el diálogo, la consulta, la construcción de consensos entre los interlocutores y actores del proceso, la legitimación pública del contenido del proceso de concertación y la acción participativa e institucional sistemática.

Debates para la definición del horizonte al 2035

Será fundamental que las consultivas conduzcan hacia un debate sobre temas de vital importancia para los Pueblos Indígenas de la región. Entre ellos, es primordial plantear el fortalecimiento de la economía indígena como una alternativa absolutamente necesaria para garantizar el futuro de la vida en nuestro planeta, en contraposición a los modelos extractivistas.

Los aportes de los Pueblos Indígenas a la Cumbre del Futuro, la Agenda 2030 y la revitalización de las lenguas indígenas, en el marco del Decenio Internacional auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), son piezas clave en la lucha por un futuro sostenible.

Con relación a la biodiversidad y el cambio climático, será primordial discutir las oportunidades que existen para que los gobiernos implementen políticas públicas orientadas a preservar la Madre Tierra y promover la gobernanza de los recursos hídricos y naturales, ubicados en territorios indígenas.

La crisis del cambio climático es una consecuencia directa de la constante emisión de gases de efecto invernadero, resultado de un modelo económico basado en combustibles fósiles y la explotación desmedida de recursos naturales como bosques, turberas, pastizales y suelos. Debido a su empobrecimiento y su dependencia de la integridad de sus ecosistemas, los Pueblos Indígenas son los más perjudicados por los graves impactos de estas acciones.

De acuerdo con lo establecido en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, se garantiza que su consentimiento libre, previo e informado sea obtenido antes de llevar a cabo cualquier actividad, norma o política que pueda afectarles.

Para los Pueblos Indígenas, la gobernanza territorial es esencial en el desarrollo de medios de producción y servicios, así como en otras actividades que promuevan las economías tradicionales. Esto se realiza tomando en cuenta los principios y valores indígenas, así como los sistemas de uso y manejo de los ecosistemas territoriales, la producción tradicional, la soberanía alimentaria, la sostenibilidad y la resiliencia.

En este contexto, la economía indígena constituye una alternativa válida desde tiempos antiguos para enfrentar estos desafíos. Se basa en una visión integral de la vida, donde la agricultura, la recolección de productos forestales, la producción artesanal, la caza, la pesca y el intercambio de bienes y servicios son abordados de manera colectiva. Además, se fundamenta en el trabajo comunitario y en la distribución justa y equitativa de los beneficios, ya sean monetarios o de otra índole.

Esta economía se sustenta en el respeto por la Madre Naturaleza, considerada la Casa de la Vida. Se opone al modelo neoliberal, basado en la acumulación de unos a costa de otros y en la sobreexplotación de los recursos.

Actualmente, el número de personas indígenas a nivel mundial alcanza la cifra de 476 millones, distribuidas en 90 países. Esta cantidad equivale aproximadamente al doble de la población de Brasil, tres veces la población de Rusia y cinco veces la población de Alemania.

Estas comunidades poseen tierras, territorios y recursos tradicionales que contienen el 80% de la diversidad biológica del mundo. Gracias a su sabiduría en la administración de estas tierras, han demostrado su capacidad de mantener el desarrollo sostenible.

En América Latina y el Caribe, se estima que hay alrededor de 58,2 millones de personas indígenas, ocupando el 20% de las tierras mejor conservadas. Esta región cuenta con una riqueza inmensurable en biodiversidad, bosques y fuentes de agua, gracias a las prácticas, conocimientos y saberes tradicionales de estas comunidades que les permiten ser altamente resilientes frente a crisis alimentarias, económicas e incluso sanitarias. Sin embargo, la actual crisis global, que afecta en múltiples aspectos al planeta, pone en grave riesgo a miles de Pueblos Indígenas en todo el mundo.

La niñez, juventud y mujeres indígenas: el enfoque principal de la discusión

Otro de los temas de debate será la conformación del Primer Sistema de Monitoreo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), basado en indicadores que evalúen los avances en su implementación, conformado en coordinación con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

De acuerdo con el informe “Mujeres Indígenas: Nuevas Protagonistas para Nuevas Políticas” de CEPAL, uno de los problemas que enfrentan los Estados y la sociedad para luchar contra las desigualdades étnicas y de género es el vacío en la disponibilidad de datos sobre las condiciones de vida de las mujeres indígenas.

El documento añade que “la información es una herramienta fundamental para el diseño y el seguimiento de políticas de igualdad y para la promoción de los derechos humanos, de allí que la demanda por visibilizar a las mujeres y los Pueblos Indígenas sea un reclamo recurrente en la región, tanto de parte de los Estados como de las propias organizaciones de mujeres indígenas”.

La CEDAW fue aprobada en 1979 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y es considerada una normativa de gran alcance y progresista a nivel global en la protección de los derechos humanos de las mujeres.

Como principal autoridad encargada de supervisar la implementación y aplicación de la Convención, el Comité de la CEDAW ha adoptado una serie de recomendaciones generales que ofrecen una interpretación exhaustiva y avanzada de las disposiciones del Tratado, además de proveer directrices generales para los estándares y la información que los Estados deben presentar en sus informes.

En octubre de 2022, se aprobó la Recomendación General N. 39, que aborda los derechos de las mujeres y niñas indígenas e incluye directrices importantes en 11 áreas clave: igualdad y no discriminación; acceso a la justicia y a los sistemas jurídicos plurales; prevención y protección contra la violencia de género; derecho a una participación efectiva en la vida política y pública; derecho a la educación; derecho al trabajo; derecho a la salud; derecho a la cultura; derechos sobre la tierra, territorios y recursos naturales; derechos a la alimentación, agua y semillas; y derecho a un medio ambiente limpio, sano y sostenible.

Es esencial que los Estados pasen de las palabras a la acción y se establezca un sistema de medición que garantice el progreso en la implementación y efectividad de esta recomendación.

Elección de nuevo Consejo Directivo

Durante la XVII Asamblea se elegirá al nuevo Consejo Directivo del organismo para el periodo 2024-2026, como lo establece el Convenio Constitutivo que está compuesto por 12 miembros: seis representantes de los Pueblos Indígenas y seis representantes gubernamentales. Según lo establecido, de los seis representantes indígenas, tres deberán proceder de Sudamérica y tres de Centroamérica y México.

La XVI Asamblea General Extraordinaria fue realizada el 21 y 22 de julio de 2022 en Madrid, España. Fue convocada para evaluar el Plan Estratégico Institucional “Cambiar con Sabiduría”, el Plan de Acción de Iberoamérica para la Implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas y conmemorar los 30 años de vida institucional de este organismo internacional que trabaja por autodesarrollo de los Pueblos Indígenas de Abya Yala.

T/FILAC