Venezuela rechaza pretensión intervencionista de países Mercosur

Hace 3 meses.

Venezuela, a través del ministro del poder popular para Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, se pronunció este sábado en contra de la maniobra injerencista de países miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) en asuntos internos del país, así como también repudió las pretensiones intervencionistas de estas naciones, que por segunda vez en lo que va de año, han actuado en contra del Gobierno venezolano.

Durante la lectura del comunicado, el canciller igualmente repudió el doble rasero de gobiernos como el de Brasil que buscan mostrar un sistema un supuesto sistema antidemocrático en Venezuela, cuando en su país existe un gobierno de facto.

A continuación, el texto íntegro:

La República Bolivariana de Venezuela protesta y rechaza enérgicamente la declaración emitida en Sao Paulo, Brasil, de fecha 5 de agosto de 2017, suscrita por los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, mediante la cual pretenden aplicar, ilegalmente a Venezuela, el Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democrático del Mercosur.

La República Bolivariana de Venezuela alerta a los pueblos del mundo sobre la grosera injerencia de quienes tuercen los caminos legales para provocar intervenciones erráticas, violatorias de los más elementales principios del Derecho Internacional. Nefastos intereses han convertido a Mercosur en un órgano de persecución política contra Venezuela, al procurar avanzar en una senda de ilegalidad, de intolerancia política, semejante a la que fue sometida la República de Cuba, durante los años 60 del pasado siglo.

Venezuela ratifica enfáticamente que resulta improcedente la aplicación del Protocolo de Ushuaia, toda vez que se fundamenta en falsos supuestos, en presunciones ilegítimas que no se corresponden con los extremos jurídicos compatibles con las disposiciones de esta normativa. Es la segunda vez en un año, escúchese, la segunda vez en menos de un año que se pretende arbitrariamente suspender a Venezuela de la organización mediante argumentos artificiales, lo cual es una clara muestra del tenor intervencionista y alejado del derecho de estos cancilleres de la nueva Triple Alianza, así como de la verdadera intención política que los motiva. Quedarán marcados por la historia los nombres de estos presidentes y cancilleres que han tomado esta aberrante e ilegal decisión.

La utilización de la declaración de los cuatro cancilleres del 1 de abril del 2017, señalada como preámbulo de ese comunicado del día de hoy, no corresponde a Ushuaia ni a las reglas del Derecho Internacional, ni al sistema normativo fundacional y derivado del Mercosur, muy por el contrario constituye una corrupción a la integridad del sistema legal organizacional que busca posicionar una matriz mediática para excusar sanciones injustas y carentes de sustento jurídico e incluso inexistentes dentro del ordenamiento constitutivo d ella organización.

Es menester revelar a la comunidad internacional la falsía entorno al supuesto desinterés desde Venezuela por participar de una reunión para avanzar en soluciones constructivas y ajustadas a la norma. La República Bolivariana de Venezuela confirmó, amplia y suficientemente por misiva de su canciller, de fecha 27 de julio del 2017, la disposición al diálogo sincero proponiendo la realización de una reunión en la ciudad de Caracas durante la primera semana de este mes de agosto del 2017, con observancia a los principios del Derecho Internacional y al respeto mutuo en el debido reconocimiento a la causa arbitral interpuesta por Venezuela en contra del resto de los estados partes y a la condición plena de Venezuela como miembro de la organización.

Si entorno al principio de protección de la democracia se abriera un debate serían los gobiernos que hoy condenan a Venezuela los que tendrían que explicar y justificar por qué no han ratificado su compromiso con el acervo democrático regional, a través de los protocolos de Ushuaia 1 y Ushuaia 2, de los cuales por cierto, la República Bolivariana de Venezuela como estado parte del Mercosur es la única que ha completado los trámites internos para convertirlos en derecho positivo y vigente de nuestro ordenamiento jurídico constitucional.

El único gobierno al que legalmente debería aplicarse el Protocolo de Ushuaia es al que hoy mal gobierno al Brasil, encabezado por una tragicomedia de mafias económicas y parlamentarias que ni siquiera gozan de la legitimidad del voto, legitimidad que sí ostenta el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y nuestra flamante y soberana Asamblea Nacional Constituyente, recién instalada en Caracas con todo el apoyo del un pueblo que desea la paz.

La República Bolivariana de Venezuela, fiel a su vocación integracionista, legada por el comandante Hugo Chávez, reiterada el llamado a la sindéresis, insta al respeto de la autodeterminación de nuestros pueblos, reclama la observancia de las normas del Derecho Internacional y exige el cese de las agresiones antijurídicas y de acoso en perjuicio de los derechos de Venezuela como Estado parte del Mercosur y como pueblo libre, soberano, independiente de nuestra América.

Nadie ni nadie puede suspendernos ilegalmente del Mercosur. Venezuela es Mercosur porque está sembrada en el corazón de sus pueblos.

Caracas, 05 de agosto del 2017.

Escuche al Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza.

 

T/ AVN