Rescatan la ancestralidad de la arepa

Hace 1 año.

CmccQmTWYAAd1OWAprender a realizar las arepas de maíz pelao y maíz pilao es parte del rescate de la venezolanidad, así lo aseguró Andrés Avellaneda, del Colectivo Amplio para la Restauración e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria (Cariaco), quien ofreció una conferencia a vecinos del bloque 6 de la parroquia 23 de Enero.

“La arepa de maíz pelao y maíz pilao, que son las arepas culturales que nosotros hacemos, son las que nos rescatan a nosotros. Nosotros estamos perdidos en un mundo y en una sociedad modernizada que nos sustituyó todos nuestros alimentos culturales por toda esta serie de mercancías agroindustriales”, explicó el cultor, quien destacó que estas formas de hacer uno de los alimentos más consumidos por los venezolanos data de muchos años, ya que así era como lo hacían nuestros pueblos originarios.

AREPA SOBERANA

Y es que existe una diferencia entre las arepas de maíz pilao y de maíz pelao, aunque ambas formen parte de la cultura que se desarrolla en el país desde hace varios siglos. En este sentido, Avellaneda explicó que la arepa de maíz pilada es en la que se coloca éste en un pilón y se le dan golpes con la finalidad de que se parta. De allí luego se ventea para que pierda la concha “y eso es lo que se va sancochar. Posteriormente y de allí se van a hacer las arepas de harina”.

Mientras que para la arepa de maíz pelao la concha se desintegra por la acción del uso de la cal o la ceniza. Sin embargo, aseguró que no se pierde completamente la fibra para luego pasarlo por un molino y así preparar la masa.

Pero existe un pilado que es agroindustrial, que lo hacen con máquina. A través de ese proceso el grano sufre una fuerte descomposición que pierde el germen, pierde el pico y pierde la concha, que son los contenidos de ácidos grasos, de vitamina A, de complejo B, la fibra y la proteína. “Es decir, lo que queda es la parte de carbohidrato del maíz. Por eso es que la arepa de maíz precocida tiene que enriquecerla”, agregó.

Y es que el rescate de lo que él denomina como la verdadera arepa soberana no solo sirve para combatir la guerra económica a la cual tienen sometido al pueblo las grandes empresas, sino que además el rescate de esta gastronomía genera acción social y el reencuentro cultural.

“La arepa soberana, la verdadera arepa, es la que contiene su sabor original, no está contaminada con enriquecedores sintéticos, tiene una gran mayoría de sus nutrientes”, enfatizó.

Para Avellaneda no es de sorprender que en la actualidad comience una “campaña sanitaria” en contra de este producto, debido a que se están tocando verdaderamente los intereses de algunas empresas, pero además, un modo de vida que fue impuesto a través de la modernidad y que hizo a un lado todo este tipo de conocimiento que viene desde varias generaciones.

“Si nosotros retomamos esa arepa es verdaderamente como podremos enfrentar con verdadera profundidad la dominación a la cual estamos sometidos, a través de diferentes empresas procesadoras de harina de maíz precocida (…). La gente va a estar dependiendo de esa industria, que si se echa a perder un molino entonces no comemos los venezolanos”, resaltó, al tiempo que se cuestionó por qué no le han revisado los permisos sanitarios a productos elaborados por transnacionales que se ha comprobado que sí hacen daño en el ser humano.

“El enriquecimiento que hacen de la harina PAN con elementos sintéticos para proveerlo de tialina, ribofabina y niacina, que son elementos sintéticos, ¿qué causa eso? y ¿cómo tienen permiso sanitario?”, puntualizó.

Por lo que para él, la organización social es esencial a la hora de hacer este tipo de acciones que deben abarcar no solo el maíz, sino diferentes tipos de rubros. Y es el trabajo que vienen realizando en varias comunidades, además de en la ciudad de Caracas y en varias partes del país.

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T/Ciudad CCS