Poetas internacionales exaltan la palabra como herramienta de educación

Hace 1 año.

Foto: Referencial.
Foto: Referencial.

Este domingo se inauguró la décima tercera edición del Festival Mundial de Poesía, en Coro, capital de Falcón, en el que poetas internacionales exaltaron el uso de esta herramienta artística como un mecanismo de formación y educación de los pueblos.

Samuel Bossini, poeta argentino invitado, precisó que la poesía es un vínculo afectivo del ser humano.”La poesía es una vocación es una arma de educación, de transformar al mundo”, expreso.

Para el argentino, todas las expresiones artísticas “trabajan muy bien en medio de la crisis”, apunto.

Sobre los aportes de la poesía a la coyuntura nacional, también opinó y refirió que “estamos en el proceso de creación de una nación, la crisis la viven quienes no tienen procesos, los que tenemos procesos construimos naciones en medio de las transformaciones. El arte participa en todo eso, en el caso de la poesía acompaña estos procesos, porque la poesía nunca está en crisis “, concluyo.

Bossini, nacido en 1957 en Santiago del Estero, Argentina, ha participado desde 1992 en importantes encuentros con textos propios como el III Festival de Poesía de Rosario, el Festival Internacional de Poesía de Medellin y otros tantos encuentros artísticos.

La gala inaugural del decimo tercero Festival de Poesía, en Falcón, se celebró este domingo en la Casa del Sol de Coro, en la zona patrimonial de la capital falconiana, a cargo de la presidenta de la Casa del Artista, Lisett Torres.

En la apertura del evento los poetas invitados, entre ellos el argentino Samuel Bossini y la peruana Denisse Vega e invitados nacionales de la talla de Magda Sivira, debatieron en conversatorio acerca de La Poesía como instrumento de lucha de los pueblos.

La programación del festival se extenderá desde el Centro Histórico de Coro a comunidades organizadas, bases de misiones, plazas, universidades y diferentes espacios. Culminará el sábado 2 de julio con el encuentro de escritores falconianos en la Casa del Sol.

T/ AVN