La gran barrera de coral se muere por el cambio climático

Hace 1 año.

Foto: Archivo
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Entre los corales que se encuentran al norte de Cairns, una zona que abarca alrededor de dos tercios de la Gran Barrera de Coral australiana se encontró una tasa de mortalidad promedio del 35 por ciento, llegando a más de la mitad en las zonas de los alrededores de Cooktown.

Los investigadores inspeccionaron más de 84 arrecifes y comprobaron que en el norte de la Gran Barrera de Coral existen sitios donde más del 50 % de los mismos ha muerto, aunque una parte de los que se había alertado que sufrían de un extremo blanqueo, se están recuperando lentamente.

El director del Centro ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral de la Universidad James Cook, el profesor Terry Hughes, dijo que estaba “atónito” ante la magnitud de la decoloración de los corales y que ésta superó con creces a las de los dos eventos anteriores que se dieron en 1998 y 2002.

El problema de El Niño “Es justo decir que lo que ha pasado nos ha tomado a todos por sorpresa” explicó el profesor Hughes. “Es una gran llamada de atención porque en general todos pensábamos que la decoloración de los corales era algo que solo ocurría en zonas que estaban más cerca del epicentro del fenómeno de El Niño, que es uno de los factores que más afecta al Medio Ambiente marino.”

El Niño de 2015-16 fue uno de los tres más fuertes registrados hasta la fecha, ya que el punto de partida fue aproximadamente 0,5 grados más caliente que el anterior más grande que se presentó en 1997-1998 y los científicos lo achacan a que el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero elevaron las temperaturas del fondo. Los arrecifes en muchas regiones como Fiji y Maldivas, también se han visto muy afectados.

El blanqueamiento ocurre cuando se presentan condiciones anormales, en este caso una insólita e inesperada calidez, que hace que los corales expulsen a las pequeñas algas fotosintéticas, llamadas zooxantelas con las que viven en simbiosis. Los corales se vuelven blancos sin estas algas y pueden morir si las zooxantelas no los recolonizan.

El extremo norte de la Gran Barrera de Coral australiana fue el hogar de muchos de los corales de 50 a 100 años de edad, que hoy han muerto y la realidad es que hay pocas probabilidades de recuperarlos antes de que se presente otro fenómeno de El Niño y los vuelva a empujar más allá de los límites de los umbrales de tolerancia.

¿Poca previsión?

El profesor Hughes se mostró muy preocupado ante la posibilidad de que los corales no tengan tiempo de recuperarse y deban enfrentarse a un cuarto o a un quinto hipotético blanqueamiento, porque cree que los resultados podrían ser catastróficos.

La salud del arrecife ha sido un tema polémico con tintes netamente políticos ya que el ministro de Medio Ambiente de Australia Greg Hunt prometió más fondos en el presupuesto mensual para mejorar la calidad del agua, que es uno de los aspectos que afectan a la salud del coral.

Pero el señor Hunt también ha tenido que explicar por qué su departamento encargó a la ONU que “recortaran” los datos de Australia, de un informe que se ocupa de informar acerca de las amenazas que por culpa del cambio climático se ciernen sobre los sitios considerados como patrimonio mundial y que incluyen la Gran Barrera de Coral y Kakadu.

Los ciclones

El profesor Hughes dijo que los ciclones tropicales pueden ser los culpables de la destrucción de unos 50 km de corales, pero comparó el evento de blanqueamiento de este año con el daño que provocarían “10 ciclones que marcharan de la mano y se pasearan por todo el tercio norte de la Gran Barrera de Coral”.

También aclaró que en ocasiones estos fenómenos pueden resultar beneficiosos. El ciclón Winston que chocó contra Fiji en febrero pasado, trajo lluvias generalizadas sobre partes de Queensland y actuó como una depresión tropical, ayudando a bajar la temperatura del mar en dos grados y salvando a gran parte de los corales del sur de una decoloración severa, especificó el profesor Hughes.

Aun así, esos arrecifes del sur siguen siendo propensos a una desaceleración en la reproducción y el crecimiento, dado que las aguas de los mares presentan una calidez muy significativa e inusual para la época.

Los científicos dijeron que el evento de blanqueamiento mostró lo importante que era continuar incrementando la capacidad de recuperación del arrecife, a través por ejemplo de programas que limiten la escorrentía que proviene de granjas y pueblos y que aportan un exceso de nutrientes y la consecuente dosis de contaminación del Medio Ambiente.

“La Barrera ya no es tan resistente como lo era antes y ha tenido que hacer frente a tres eventos de blanqueamiento en solo 18 años, muchas arrecifes costeros están muy degradados y la principal amenaza de la Gran Barrera de Coral es el cambio climático, cosa que el gobierno en la voz del ministro de Medio Ambiente ha reconocido muchas veces”, comentó Hughes con honda preocupación.

 

T/Ecoticias