¡Hazlo tu mismo! Pastelitos de plátano

Hace 4 semanas.

En esta ocasión te presentamos una fácil receta de preparar cuyo ingrediente principal es el plátano, un vegetal que contiene potasio, magnesio, ácido fólico, sustancias de acción astringente y fibra.

Ingredientes (5 raciones)

10 plátanos maduros.

1 taza de harina pre-cocida de maíz.

1 taza de queso blanco rallado.

200 g de queso blanco duro.

1 cdta. de anís dulce.

Sal cantidad necesaria.

Miel de papelón

1 panela de papelón.

1 cdta. de guayabita.

1 ramita de canela.

1 cdta. de clavo de olor.

1/2 taza de agua.

Preparación:

Precaliente el horno a 200 ºC. Coloque a hervir los plátanos con la concha en abundante agua por 15 minutos aproximadamente. Escúrralos, pélelos, tritúrelos y añada el queso rallado, la harina, sal y el anís dulce; amase hasta formar una masa suave, estírela con un rodillo y corte en círculos.

Corte el queso blanco duro en dados pequeños. Coloque los dados de queso sobre la mitad de los círculos de masa pase agua al borde para que cierre bien -evitando que se abran- y cúbralos con otro círculo de masa, apriete el borde con un tenedor. En una placa de horno, ponga una lámina de papel parafinado o de aluminio y lleve al horno por un espacio de 25 a 30 minutos, hasta que doren.

Miel de papelón

En una olla a fuego medio, derrita la panela de papelón en 1/2 de taza de agua. Añada las especias y deje hervir hasta que espese, use lo necesario y lo que sobre guárdelo en un frasco de vidrio esterilizado, para que se conserve a temperatura ambiente. Una vez que los pastelitos estén horneados vierta un poco de la miel de papelón y sirva.

Aporte nutricional (1 ración):

Calorías: 612 Kcal.

Proteínas: 20 g.

Grasas: 21 g.

Carbohidratos: 90 g.

Tips nutricionales:

El plátano es un vegetal muy versátil en la cocina, se presta para diversas preparaciones como hervido y al horno.

El plátano, contribuye a tratar o prevenir anemias y espina bífida en el embarazo.

Los nutrientes del queso fresco se asimilan y aprovechan mejor que los de la leche, gracias a la fermentación producida por las bacterias acidolácticas. Sin embargo, no debe ser consumido por aquellas personas que son intolerantes a la lactosa.

 

 

T/INN/Receta Carla Montaño