Harinas de tubérculos versus harinas refinadas

Hace 2 años.

Foto: INN
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La arepa es uno de los platos típicos venezolanos, ideal para el desayuno y es tan criolla que, popularmente, para referirnos a alguien que le ha ido bien exclamamos: ¡Ese muchacho nació con la arepa debajo del brazo!

Comúnmente las arepas se elaboran con harina de maíz precocida, algo de lo que se han encargado de hacer creer los medios de comunicación y las grandes empresas venezolanas, quienes tratan de obviar la preparación artesanal, no solo con maíz, sino también con tubérculos como la papa, la yuca, el ocumo, la batata y vegetales.

Una tarea que ha asumido la Misión Alimentación, acompañada del Instituto Nacional de Nutrición (INN), es impulsar el consumo de tubérculos, así como de vegetales a través de productos comestibles a base de harinas e invitar a la población a utilizar métodos prácticos, para su elaboración y como base para la preparación de un alimento nutritivo.

Efectos negativos de la harina refinada

Estudios médicos afirman que mientras más harina refinada se coma, el cuerpo deberá fabricar más cantidad de insulina, lo que promueve el almacenamiento de las grasas, que conlleva al aumento rápido de peso y de los triglicéridos, ocasionando enfermedades cardiacas.

También, las personas tienen más posibilidades de padecer problemas gástricos, presión alta, obesidad, problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2; ésta última cuando el páncreas falla en su función.

Tubérculos: sustitutos ideales

Harinas a base tubérculos son las ideales para sustituir a la dañina precocida, pues, son unos auténticos tesoros llenos de vitaminas y minerales, que se convierten en una forma excelente de energía.

Son ricos en minerales como el potasio, manganeso, hierro, fósforo, entre otros; así como también en vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, las vitaminas C y E.

Ventajas para Venezuela

Las tierras venezolanas son ideales para la siembra de yuca, ocumo, papa, entre otros tubérculos, con los cuales se pueden elaborar harinas alternativas y entender que, no solo de de maíz procesado, se hacen las arepas que tanto nos gustan.

Recientemente el ministro de Alimentación, Rodolfo Marco Torres, encabezó el Primer Encuentro de Productores Jóvenes de Harinas Alternativas, en el que hizo hincapié en el compromiso del Gobierno Bolivariano para impulsar la producción de harinas a base de tubérculos como la yuca, el ocumo chino, así como de granos como el frijol bayo y el blanco, con el fin de reducir las importaciones y promover e incentivar la producción nacional.

De acuerdo con el Ministro Marco Torres, estas harinas alternativas, que están incluidas en el Motor Agroalimentario, serán producidas a través del Poder Popular, el cual será instruido a través del INN, ente que los orientará acerca de los tubérculos y sus aportes al organismo.

Asimismo, se tiene previsto realizar en el próximo mes de mayo la Feria de la Arepa, donde se demostrará que este alimento tradicional se puede elaborar con harinas alternativas.

Harinas de papa y yuca

Estas harinas alternativas, impulsadas por la Misión Alimentación, no solo tienen un impacto positivo en la economía, sino que también nos permiten introducir productos culinarios innovadores, ya que no solo sirven para preparar arepas, sino bizcochos, panes, galletas, entre otros; además contienen un significativo aporte nutricional.

¿Cómo preparar la harina de papa?

Se debe cocer la papa en agua, posteriormente desconcharla, cortarla, triturarla y ponerla a secar al calor. El producto que resulta será molido más o menos grueso, para la obtención de harina o sémola.

Fécula de papa

La fécula es el almidón extraído de la papa. Las células del tubérculo de papa contienen granos de almidón (leucoplastos). Para extraerlo, las papas se rallan, y se cuelan, proceso que permitirá la liberación de los granos de almidón de las células destruidas. Se deja decantar (separación del liquido) y se seca para obtener un polvo.

Tanto la fécula como la harina de papa son alimentos libres de proteínas derivadas de productos del trigo, lo que los convierte en un sustituto ideal para aquellas personas que tienen intolerancia al gluten.

Con la yuca, también se pueden elaborar harinas alternativas y para obtenerla es necesario pelar el tubérculo y ponerlo a hervir hasta que ablande. Luego, retirarla del fuego, escurrirla y dejarla enfriar.

Una vez fría, amase la yuca con media taza de agua y mantequilla hasta que dé la consistencia de un puré algo seco. Una vez culmine este proceso, podrá hacer las arepas, sólo debe recordar que la yuca ya está cocida, así que simplemente busque sellarlas.

La Misión Alimentación, comprometida con el Motor Agroalimentario, demuestra, a través de nuevas ideas, el compromiso del Gobierno Bolivariano para encarar la difícil situación económica de Venezuela, enfocada en garantizar el bienestar del pueblo con alimentos 4S (Sanos, Sabrosos, Seguros y Soberanos).

 

T/INN