Especulan con precios de cambur y plátano

Hace 1 año.

camburEl precio de un kilo de cambur oscila en los mercados populares de Caracas entre 500 y 900 bolívares, mientras que un plátano se cotiza en 350 bolívares la unidad. Los consumidores catalogaron esta distorsión como “una travesura de los comerciantes que les cuesta un ojo de la cara”.

En un recorrido realizado ayer por los mercados populares se pudo apreciar cómo los vendedores se aprovechan de las personas a la hora de vender estas frutas dulces que son consumidas por niños y adultos como sustituto de algunas meriendas mucho más costosas, en el caso del cambur, y como complemento de las comidas.

El primer lugar visitado ayer fue el Mercado Popular de Catia, ubicado en la parroquia Sucre, donde se observó que los concesionarios venden el kilogramo de cambur entre 500 y 900 bolívares. En las bolsas de los clientes se evidenció poco la fruta.

Una abuelita, quien realizaba compras en compañía de dos de sus nietos, comentó que el cambur se consumía en su hogar como sustituto de las golosinas. Agregó que, debido a los altos precios que presenta la fruta hoy día, el consumo en su familia ha disminuido considerablemente.

Siguiendo el recorrido por las afueras del popular mercado, se escuchó a los vendedores gritando el precio de los plátanos, que se venden en tres unidades por Bs 600 y cinco por Bs 700. En otros puestos se consiguen tres unidades pequeñas por Bs 300 y seis por Bs 600.

En Quinta Crespo, en la parroquia Santa Teresa, el costo de un kilo de cambur se observó entre 800 y 900 bolívares. Los compradores se paseaban por los puestos en busca de los más baratos.

Allí el plátano lo expendieron en Bs 350 cada uno, los más pequeños. En otros locales tres plátanos se expendían seis unidades por Bs mil 200.

Muchos compradores se quejaron de los precios y señalaron a los comerciantes de aprovecharse de que existe escasez de productos como la harina de maíz, que muchas veces son sustituidos con plátanos y cambures.

En cuanto a los comerciantes, estos señalaron que no son los encargados de fijar los precios de estas frutas. “Los precios varían dependiendo del costo de los sacos o cajas que compramos a los distribuidores que traen las frutas desde distintos lugares del país. Nosotros fijamos los precios respetando el margen de ganancia que fijó Superintendencia de Precios Justos (Sundde), que es de 30%”, coincidieron los encargados de los puestos.

Más baratos fuera de los mercados

Los comerciantes ubicados en las afueras de los mercados venden más baratos los bananos. En las fruterías y en los camiones, cinco plátanos se venden por Bs 600, seis por Bs 700 y ocho por mil bolívares.

Entre tanto, ayer se vieron pocos vendedores informales de cambur, quienes ofrecieron el kilo entre 600 y 700 bolívares.

En algunos lugares se observaron a varios productores vendiendo sus propias cosechas, sin intermediarios. Uno de ellos fue José “El Caimán” Álvarez, quien dijo: “Vendo los plátanos, que son el productos de mi trabajo agrícola, más económicos porque yo me conformo con ganar poco. No soy como otros comerciantes que roban a la gente para adquirir más dinero”.

El productor añadió que son muchos los agricultores, distribuidores y comerciantes que se suman al negocio de la especulación de alimentos cultivados en tierras venezolanas. En su puesto, conformado por varias cajas de plástico donde ofrecía sus plátanos de regular tamaño, Álvarez ofrecía seis unidades por Bs 700 y cinco por Bs 600.

Precios suben día a día

Los precios de los cambures y los plátanos están subiendo cada semana, denunciaron los consumidores consultados en los diferentes mercados visitados ayer.

Una ama de casa dijo que días atrás en Quinta Crespo un kilo de cambur no pasaba de Bs 400. Agregó que era escasa la presencia del fruto potásico en las mesas de los hogares venezolanos debido a esta distorsión en sus precios.

Los afectados hicieron un llamado a las autoridades de la Sundde para que se haga una revisión de los costos de producción del rubro para que sinceren sus precios.

 

 

T/CiudadCCS/Lester Rojas